DECLARACIÓN DE LA COALICIÓN LGBTTTI DE LAS AMÉRICAS ANTE LA VIII CUMBRE DE LAS AMÉRICAS.

Señor Secretario General, Señoras Ministras y Señores Ministros, integrantes de las delegaciones oficiales, colegas de la sociedad civil:
Las consecuencias de la corrupción en la gobernabilidad y el desarrollo sostenible están en la raíz de los problemas que afectan de manera directa a las poblaciones del hemisferio, incluyendo a las personas con orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género y cuerpos diversos.
Apelar a la voluntad mayoritaria, principios seudo-científicos, valores culturales, tradicionales o interpretaciones religiosas, con el fin de justificar la transgresión a las normas legales o los principios éticos que garantizan los derechos humanos con la intención de captar la aprobación popular en contextos electorales o para otros fines, es corrupción, pues se está traficando con nuestros derechos.
Cuando la corrupción resulta en retrocesos normativos, legislativos y de políticas públicas, así como en la instauración de marcos restrictivos de derechos universalmente reconocidos, se legitima y promueve la violencia, discriminación y la impunidad, lo que genera, a su vez, mayor riesgo a las poblaciones históricamente discriminadas.
Las normas y principios internacionales de derechos humanos son claros al respecto y no admiten interpretaciones elusivas de ningún tipo. La Corte Interamericana de Derechos Humanos en la Opinión Consultiva 24/17 del 24 de noviembre, afirma categóricamente que: “la falta de un consenso al interior de algunos países sobre el respeto pleno por los derechos de ciertos grupos o personas que se distinguen por su orientación sexual, su identidad de género o su expresión de género, reales o percibidas, no puede ser considerado como un argumento válido para negarles o restringirles sus derechos humanos o para perpetuar y reproducir la discriminación histórica y estructural que estos grupos o personas han sufrido”.
Más aún, la Corte señaló que los Estados “en su calidad de garante(s) de la pluralidad de derechos, debe(n) respetar y garantizar la coexistencia de individuos con distintas identidades, expresiones de género y orientaciones sexuales, para lo cual debe asegurar que todas ellas puedan vivir y desarrollarse con dignidad y el mismo respeto al que tienen derecho todas las personas”.
Recordamos que la Opinión Consultiva de la Corte tiene relevancia jurídica para todos los Estados de la OEA, no sólo para los Estados parte de la Convención Americana.
En conclusión, instamos a todos los Estados de la OEA a cumplir con sus obligaciones internacionales de respeto y garantía de los derechos humanos de todas las personas, sin discriminación alguna, incluyendo la adopción de medidas integrales para prevenir, investigar, sancionar y reparar adecuadamente todos los actos de violencia y discriminación cometidos contra personas LGBTTTI.

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